¿Cómo se inserta y se retira el disco correctamente?
El disco menstrual se coloca más arriba que la copa, situándose en el fórnix vaginal, en la parte superior del canal vaginal. Se mantiene en su lugar encajándose detrás del hueso púbico, cubriendo el cérvix para recoger el flujo.
Antes de que comience tu ciclo, usa un dedo limpio para localizar el cérvix (al tacto se siente como la punta de la nariz) y el hueso púbico (una especie de "estante" rígido situado justo al entrar en la abertura vaginal).
Inserción
- Lávate las manos para prevenir la introducción de bacterias y enjuaga el disco con agua tibia y un jabón suave sin perfume. Sugerencia: el uso de agua o de un lubricante a base de agua puede facilitar la inserción.
- Presiona el disco por el centro para formar una silueta en forma de "8", con la abertura hacia arriba, y sujétalo firmemente para que mantenga la forma durante la inserción.
- Busca una posición cómoda, como de cuclillas, sentada en el váter, con una pierna elevada sobre una superficie o tumbada. Relaja los músculos pélvicos respirando profundamente para que la inserción sea más fluida.
- Inclina el disco hacia abajo, en dirección al hueso sacro (no recto hacia arriba como harías con un tampón). Inserta delicadamente el disco plegado en el canal vaginal, empujándolo hacia atrás hasta que alcance el fórnix vaginal. Suelta el disco y deja que se abra de forma natural.
- Usa un dedo limpio para empujar el borde frontal del disco hacia arriba y detrás del hueso púbico (la protuberancia rígida en la parte delantera del canal vaginal). Asegúrate de que el disco esté completamente abierto y que el cérvix se encuentre dentro de la bolsa para recoger el flujo.
- Levántate y muévete para confirmar que el disco esté estable y cómodo. Si sientes presión o molestias, es posible que debas reposicionarlo.
Extracción
- Lávate las manos y busca una posición cómoda (muchas personas prefieren hacerlo en la ducha para evitar manchas).
- Relaja los músculos y engancha un dedo bajo el borde frontal del disco. Si el disco resbala demasiado, también puedes enganchar el dedo por encima del borde, dentro del disco.
- Extrae delicadamente el disco en posición horizontal para mantenerlo plano y evitar derrames.
- Si el borde parece difícil de alcanzar, empuja ligeramente con los músculos pélvicos (como si fueras a defecar) para que el disco se deslice hacia adelante.
Resolución de problemas
Si el disco no está insertado correctamente, podrías sentir molestias o tener fugas. Aquí tienes cómo solucionar los problemas comunes:
- Presión en la vejiga: es probable que el disco no esté colocado lo suficientemente arriba. Reinsértalo, asegurándote de que el borde frontal esté bien empujado hacia arriba detrás del hueso púbico.
- Fugas persistentes: el disco podría estar delante del cérvix. Asegúrate de inclinarlo hacia el hueso sacro durante la inserción, de modo que el cérvix quede atrapado dentro de la bolsa.
- Dificultad en la extracción: ¡mantén la calma! Si estás tensa, los músculos apretarán el disco con más fuerza. Ponte de cuclillas y empuja hacia abajo para poner el borde a tu alcance.
Si sigues experimentando molestias o fugas después de varios intentos, tu anatomía interna (como un útero retroverso o un cérvix muy alto o bajo) podría requerir un enfoque diferente. No dudes en:
- Consultar con un ginecólogo para un chequeo anatómico rápido.
- Contactar support@allmatters.com para recibir asesoramiento personalizado.